31 December 2018
Last Updated: 31 December 2018

EL MOMENTO ES AHORA
Un mensaje urgente a los líderes y gobiernos del G20
Acción para erradicar la esclavitud moderna, el tráfico de personas y el trabajo forzado en nuestra generación


La esclavitud moderna describe la esclavitud y las prácticas similares a ellas, incluyendo el trabajo forzado, el
trabajo infantil y el tráfico de personas. Más de 40 millones de personas en el mundo están atrapadas en la
esclavitud moderna; 10 millones de ellas son niños. Más personas que en cualquier otro momento de la historia,
a pesar del hecho que la esclavitud moderna es ilegal en casi todos los países y está prohibida por numerosos
acuerdos internacionales.


En el siglo XXI la esclavitud moderna es una verificación crítica de la salud en nuestro mundo globalizado.
Nunca antes han sido explotados tantos niños, mujeres y hombres para proveer servicios a los que ejercen el
poder y el control, o para satisfacer la cultura constante de oferta y demanda que guía nuestra economía global.
Esta estructura económica prioriza el beneficio por encima de la dignidad del ser humano, dejando a los más
vulnerables expuestos a la explotación con mujeres, niños y migrantes desproporcionadamente en riesgo.
Las condiciones similares a la esclavitud existen en fábricas, campos y buques de pesca, en el interior de las
residencias privadas y en una gran cantidad de otros lugares donde la avaricia y la corrupción han anulado
valores humanos fundamentales. Esas personas esclavizadas son sometidas frecuentemente a abusos, tanto
físicos como psicológicos.


Avergüenza que en nuestro mundo los derechos humanos de tantas personas sean negados de esta manera.
El papa Francisco está entre los que llaman a esto “un crimen contra la humanidad”. ¿No es cierto que este
crimen atroz no se puede justificar y no debe ser justificado, consciente o inconscientemente, a causa de
negocios legítimos o del uso de nuestros impuestos por parte de nuestros gobiernos? ¿No es cierto que todos
los proveedores de la cadena de oferta deben enfrentar un proceso judicial?


Hoy en día, existe el riesgo que un producto o un servicio esté manchado con el trabajo esclavo en algunos
lugares en los que la cadena de oferta está presente en casi todas las industrias: desde la electrónica y la alta
tecnología hasta los automotores, el acero, la minería, la agricultura, el café, los mariscos, las prendas de vestir,
los productos textiles. La lista es prácticamente infinita. Están afectados todos los países.


Las mejores estimaciones muestran que 16 millones de personas son víctimas en las cadenas de suministros
de la economía legítima, produciendo productos o servicios que usamos diariamente. Los gobiernos pueden
prohibir explícitamente la violación de los derechos humanos, pero una ceguera colectiva le da la espalda todos

los días a 16 millones de personas: el niño en una mina de coltán, la mujer explotada en una fábrica con exceso
de producción, el hombre abusado en un buque pesquero.


Muchos temas dividen a la opinión pública: el bienestar, la inmigración, la defensa, los impuestos. Pero en el
caso de la esclavitud moderna el acuerdo es total. La totalidad de los 193 Estados miembros se han
comprometido a erradicar la esclavitud infantil para el 2025 y la esclavitud moderna para el 2030. Este
compromiso significa que sus gobiernos no deben contribuir a los 150 mil millones de dólares estimados que
este crimen genera todos los años. La realidad es que a lo largo del mundo todos los gobiernos siguen
comercializando a partir de las cadenas de suministros que esclaviza a las personas.


Ha llegado el momento para nuestros gobiernos y líderes políticos de mostrar un liderazgo decisivo y
determinante y reemplazar con una acción firme las promesas y discursos sobre la etapa global. Es tiempo de
asegurar que el dinero proveniente del pago de impuestos no termine más en las manos de criminales que se
benefician por las violaciones de los derechos humanos. Al controlar el 80% del comercio mundial, los gobiernos
del G20 deben guiar al mundo en un curso de acción en el que ellos o cualquier negocio que ellos contratan no
se beneficie gracias a este crimen horrendo.


Si los gobiernos del G20 no reforman el esfuerzo público y la dirección del sector corporativo en sus países e
internacionalmente, nuestra generación no logrará erradicar la esclavitud moderna y condenará a la generación
futura a la miseria permanente de explotación y pérdida de la dignidad humana.


Sin demoras, los compromisos del G20 deben pasar de las palabras en una página a una acción determinante
y monitoreada. El momento es ahora, en este G20, para Declaraciones y Compromisos en los que:
• los gobiernos de G20 reafirmen su compromiso para la erradicación de la esclavitud moderna, el tráfico de
personas y el trabajo forzado en esta generación, tal como está declarado en el SDG8.7
• los gobiernos del G20 ordenen inmediatamente las revisiones de sus propios procedimientos para poner al
alcance bienes y servicios, y eliminar proveedores que no puedan probar que sus cadenas de suministro están
exentas de la esclavitud moderna
• los gobiernos del G20 dejen de contratar con corporaciones, organizaciones e individuos que no cumplen y no
pueden demostrar con total transparencia, en forma anual, que ellos están ejerciendo la debida diligencia y
preocupación que prueban que hay esclavitud en sus cadenas de suministro.
• los gobiernos del G20 reconozcan que sus procedimientos están hechos con los fondos de los contribuyentes
y que sus ciudadanos merecen saber que su dinero no será gastado en estos crímenes a través del fracaso en
asegurarse que los bienes y servicios provengan de fuentes exentas de la esclavitud moderna y del trabajo
forzado
• los gobiernos del G20 se pongan de acuerdo en pedir y apoyar fuertemente una agencia internacional
independiente, con el mandato de promover en todas las naciones procedimientos públicos de las cadenas de
suministro libres de esclavitud moderna y trabajo forzado. La agencia propuesta debería también asistir a los
gobiernos con programas y materiales para educar a sus pueblos y comerciantes sobre la esclavitud moderna,
el tráfico de personas y el trabajo forzado.
Las Metas del Desarrollo Sustentable fueron ratificadas en setiembre de 2015. Han pasado tres años, pero
todavía no hay una clara estrategia política para alcanzar el SDG8.7. La estrategia política debe comenzar
necesariamente con los gobiernos y sus procedimientos públicos. Al representar los dos tercios de la población
mundial y casi el 90% de sus economía, los gobiernos del G20 deben guiar por el ejemplo.

Nuestra generación no afronta la acusación de indiferencia o negligencia. Que no se diga, como dijo
Wilberforce en 1971, que “se puede elegir ver el otro camino, pero nunca se puede decir de nuevo que no se
sabía”. Hacer demasiado poco no puede ser una opción. Con voluntad y organización movilizadas por los
gobiernos del G20, respaldada por la sociedad civil mundial, podemos enfrentar el desafío de este crimen atroz
y erradicarlo hacia el 2030.
El Foro Interreligioso del G20 tiene un amplio alcance en todas las principales comunidades religiosas a lo
largo del mundo y representa las convicciones morales e ideales de esas comunidades. De su parte, el Foro
Interreligioso presenta al G20 este urgente llamado a la acción.


EL MOMENTO ES AHORA


Foro Interreligioso del G20 contra la esclavitud, el tráfico de personas y el trabajo forzoso: Grupo de
trabajo 2018: Dr. Brian Adams
, cofundador y copresidente del IG20, Director Centro de la Universidad Griffith
para el diálogo interreligioso y cultural; John McCarthy QC, presidente del Grupo de Trabajo contra la
Esclavitud de la Arquidiócesis de Sydney, ex embajador ante la Santa Sede (2012-2016); Kevin Hyland OBE,
CEO de Fondo para la Niñez de Irlanda, autor y principal negociador SDG8.7, miembro del Grupo Santa Marta
del Vaticano, ex comisionado independiente contra la esclavitud del Reino Unido, ex director de la Unidad de
lucha contra el tráfico de personas de la policía metropolitana de Londres; Kristina Arriaga, a título personal
vicepresidente de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos; Nancy Monzón, ex
diputada provincial (Buenos Aires, Argentina) y autora de Leyes Provinciales contra la Trata de Personas, en
representación del Equipo “No a la Trata” de la Comisión Nacional de Justicia y Paz - CEA (Conferencia
Episcopal Argentina)