10 May 2019

 

La combinación de nieve, la cual se derrite rápidamente, y las fuertes lluvias provocaron un efecto devastador en tres provincias canadienses. Se declaró estado de emergencia en las comunidades de Ontario, Quebec y New Brunswick, ya que los crecientes ríos han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares. A medida que las aguas comenzaron a subir, el Ejército de Salvación brindó atención práctica, emocional y espiritual a los voluntarios e individuos afectados por la inundación.

En Ontario, el Ejército de Salvación está brindando ayuda en la capital de Canadá, Ottawa, y en las áreas circundantes. La respuesta comenzó el Viernes Santo, a medida que se desplegaba el personal de los servicios locales de emergencias para proporcionar alimentos, atención emocional y espiritual a los afectados por las inundaciones a lo largo del río Ottawa. A medida que los niveles de agua seguían subiendo, cada vez más voluntarios salían para ayudar a proteger la propiedad colocando bolsas de arena.

Ya que aumentaba cada vez más la cantidad de personas que necesitaban apoyo, más personas del Ejército de Salvación viajaron desde todo el país para ayudar en dicha emergencia. Hasta la fecha, se han proporcionado más de 5,000 comidas en la región.

"En la ubicación donde yo estaba, la gente trabajó arduamente para proteger sus hogares", explicó un voluntario del Ejército de Salvación. "Muchos dijeron que sus espíritus recibieron un gran estímulo cuando vieron al Ejército de Salvación".

En Quebec, que también se encuentra cerca del río Ottawa, los Oficiales del Ejército de Salvación fueron al lugar para brindar atención emocional y espiritual desde el 22 de abril.

En la provincia de New Brunswick, el personal del Ejército de Salvación se ha movilizado en Fredericton, Saint John y Sussex para ofrecer ayuda. El Ejército ha sido el centro de la respuesta en esa ciudad, proporcionando comidas, duchas, canastas de alimentos y otras ayudas de emergencia.

A medida que las aguas de la inundación comienzan a retroceder, las comunidades afectadas están desarrollando planes de rehabilitación a largo plazo, y el Ejército de Salvación ha acordado ayudar a alimentar a los voluntarios y los afectados durante la fase de recuperación.